Ayer jueves, pude acercarme a los primeros 4 establecimientos participantes en el concurso de tapas correspondientes a mi listado, para juzgar su trabajo, como Jurado oficial del XXII Concurso de Tapas de Zaragoza.
Se presenta en la categoría de TAPA TRADICIONAL con sus «Lascas de bacalao al pil pil con huevo poché».
A reseñar, mi huevo poché estaba pocho: la yema estaba completamente cocida y eso le quito melosidad y jugosidad a la que debía de haber sido la idea original según el título.

Optan a la categoría de TAPA ORIGINAL con su «Cannolo marino (crema de burrata con gamba macerada en lima y cebollino, pistachos y mayonesa de algas y anchoa)».
Para mi gusto personal muy buena, aunque un poco más de intensidad a la gamba o a la mayonesa, no le hubiera ido nada mal.

Su propuesta, «Toro lácteo», opta a la mejor TAPA ORIGINAL.
Es una tapa muy pensada e interesante ya que además del saborazo a guisote de rabo de toro que presenta la «terrina» acompañada de unas migas lácteas (sorpresa, no pienso decir de qué son), puedes elegir a qué temperatura tomarla, fría o caliente. Yo decidí tomar media y media y a ambas temperaturas me gusto: fría puedes disfrutarla a modo de paté y caliente como un suave ragú de rabo de toro.

También optan en la categoría a TAPA ORIGINAL. Su tapa es una «Patata asada, nori y pulpo a la brasa».
Una vuelta de tuerca al siempre clásico pulpo, a la gallega. Tapa bastante sabrosa acompañada con su eterno pimentón y chorrito de aceite, al que el rebozado con Panko, le dá ese punto de crujiente que la completa.

