Del #blackfriday a la #blackfood

Una de las previsiones que existen en España en cuanto a modas gastronómicas de cara a este próximo 2017, es la «Black Food» (comida negra)…

Parece que lo negro nos atrae y en este Black Friday os contaremos un poquito más sobre este futura tendencia.

Darth Vader estaría orgulloso: nos hemos pasado al lado oscuro… Las grandes capitales como Sydney o Nueva York, ya se han rendido a esta tendencia y basta buscar en redes sociales como Instagram, para ver como se va despertando un creciente interés por esta comida.

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Todo vale: macaroons, helados, hamburguesas, pasando por croissants o muffins… todo tiene que estar teñido de negro y para ello, suelen usarse desde tíntes químicos (la opción menos recomendada al ser la menos «healthy»), hasta tinta de calamar o carbón activo.

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Si lo pensamos, la comida negra no es algo nuevo, ya que la tinta de calamar, y otros cefalópodos, se ha usado para muchas preparaciones culinarias como los mismísimos calamares en su tinta o la pasta «al nero di seppia». Lo novedoso es usarlo para otras preparaciones como ramen, incluso aguas enriquecidas con minerales, más negras que el alma de Belcebú.

Tampoco es nueva la utilización del carbón activo, el cual es conocido desde hace tiempo por nutricionistas y fans de la comida sana, los cuales han gritado a los cuatro vientos, los beneficios de éste, como la limpieza digestiva y su poder desintoxicante, sin contar sus beneficios para la piel, blanqueamiento de dientes,  pasando por la prevención de las resacas.

La idea es, tomar un alimento que en condiciones normales no es negro (descartad los plátanos chungos del frutero) y teñirlo de este color. Así que no, no eres «trendy» ni «cool» si te haces una foto comiendo olivas o lamiendo mejillones… No vale la comida negra «de origen»: tiene que ser teñida y por ende, dejarte la boca hecha un Cristo.