Día duro e intenso… 5 locales, 8 tapas…
El Concurso de Tapas de Zaragoza, sigue en marcha hasta el domingo 20 de noviembre.
Presentan dos candidatas. La primera, opta al premio de mejor TAPA ORIGINAL, con una torrija brioche de foie con cebolla caramelizada y crumble de pistacho. Vale, ver escrito en la misma frase «torrija» y «foie» rechina, pero si os digo que funciona, creedme, funciona. Se compensan deliciosamente y si a eso unimos el physalis que le aporta el contrapunto ácido al foie, ahí lo tenemos: Una muy buena tapa.

La segunda es un «Chupa chups de secreto ibérico con crujiente de maíz» englobado en la categoría de TAPA TRADICIONAL. Muy bien elaborada, fácil de comer y sabrosa con el punto «crunchy» que le dá el maiz.

Un cásico entre los clásicos, echa los restos presentando tres tapas, como una oda al colesterol y al tapeo clásico que tan de moda está en otras ciudades, cuyo máximo exponente es la casquería o partes menos nobles de un animal.
La primera tapa es la incluida en la categoría TAPA ARAGONESA: Gofre de torrezno de Teruel con crema de queso Radiquero y sirope de longaniza. Curiosa y sorprendente, por decir algo, he echado de menos un toque dulce en el gofre que creo que hubiera compensado la tapa.

La segunda tapa, era la TAPA ORIGINAL, «Ababol de los Monegros en la trasiega». Una alcachofa rebozada, aprovechando que estamos en temporada, con una pequeña bolita de morcilla en su interior. ¿Un pero? Su tamaño, es una tapa de un tamaño más que generoso.

Y vamos para bingo. La última tapa, la TAPA TRADICIONAL, es una mpanadilla rellena de callos con espuma de garnacha. Al menos, eso ponía en la descripción de la tapa y he de decir que a mi no me ha llegado la espuma… Una pena, penita, pena. Con lo fan que soy de la garnacha. La tapa, una correcta empanadilla con un buen guiso de callos en su interior.

Otro clásico del tapeo en el centro, se han animado a presentar un «Ceviche de gambas» como TAPA ORIGINAL. Al principio me ha parecido que andaba escaso de sabor, pero conforme avanzaba, he corregido mi opinión. ¿Un pero? Bueno, igual dos… Me sobraba el pan y demasiado caldusqui. Por lo demás, la he disfrutado.

Buscando ganar el premio a la mejor TAPA ORIGINAL, presentan su «Pecado ibérico», consistente en un cochinillo confitado con hierbas, pan cristal, compota de manzana casera con arena de jamón y mermelada de higos. No sé si ha sido porque he ido a última hora, pero el caso es que me he encontrado con el pan de cristal poco crujiente, el cochinillo un poco seco y la arena de jamón, que más que de playa de arena, había salido de playa de piedras… Me ha apenado, porque el sabor del conjunto de la tapa era bueno, pero las texturas me han fallado.

Se presentan a la mejor TAPA ARAGONESA con su «Tartaleta de ternasco al curry y puré de calabacín con miel». Muy bien elaborada, y montada al momento porque la tartaleta estaba crujiente. Muy buen contrapunto de texturas crujientes y melosas aunque estoy acostumbrada a currys más intensos y ese es el «pero» que le encuentro a la tapa

