Hace poco tiempo que este local de comida rápida asiática abrió sus puertas en Zaragoza, ofreciendo una alternativa rápida, sencilla y relativamente económica.
Me gusta el Pad Thai.
Soy una friki del Pad Thai.
Me requetecontraflipa el Pad Thai.
Así que cuando oí que abrían un local con ese nombre, dí palmas con las orejas.
Quedamos unas amigas y fuimos a cenar. Noche de chicas.
Nada más entrar, llama la atención que el local, sigue manteniendo prácticamente la misma estética que el local anterior, con unos mínimos cambios, como borrar algunas pinturas de las paredes donde aparecía la carta anterior o descolgar algunos cuadros, dejando el cuelgafácil de recuerdo en la pared, como evidencia de lo que ese local fue una vez.
Teníamos reserva y menos mal, porque estaba hasta la bandera. Nos sentamos en nuestra mesa y pillamos la carta. Curiosa y práctica.
Comienza con 6 «Entradas», como rollitos, tempura de verduras, o entrantes a base de pollo, entre 3 y 5,5 euros.
Y sigue con una carta inteligente para optimizar los platos a tope…
Puedes elegir:
- Pad Thai,
- Noodles, o
- Arroz Frito.
que puedes acompañar con:
- Vegetal,
- Pollo,
- Ternera,

- Langostinos,
- Mixto pollo y langostino, o
- Mixto de tres ingredientes.
seleccionando el grado de intensidad, entre suave, medio o picante.
Variando los precios desde 7,50 a 9,50 y siendo los platos bastante generosos.
A estos platos, hay que añadir las ensaladas (3), las sopas (6), las especialidades (3) y los currys en los que primero eliges si lo quieres con arroz thai o noodles de huevo, luego seleccionas el tipo de curry entre rojo, amarillo, verde, massaman o panang y terminas decidiendo con qué ingrediente quieres acompañarlo (pollo, ternera, langostino, pollo y langostinos o tres ingredientes), con precios entre 8,50 a 10,50.
Además tienen un menú infantil y un par de postres.
Nosotras nos decidimos por un Pad Thai de langostinos, unos noodles de verdura y un curry de arroz con curry rojo y pollo.
Todo bastante decente, aunque el toque tailandes, ainsssss… era más una caricia que un toque, y aunque el curry me gustó mucho, la pena fue que el arroz estaba precocido y refrigerado durante horas y hasta que se hidrató con la salsa de curry… ostras pedrín la de vueltas que hubo que darle, aunque el resultado quedó muy sabroso.
A los platos, que compartimos, sumamos unas cervezas tailandesas y el montante de la cuenta ascendió a unos 10 euros… bastante buen precio para lo que habíamos comido, que si es cierto que no sobró nada, pero nos fuimos con los estómagos felices.
Por añadir un pero… el tema de la extracción de la cocina, digamos que fino, fino, no va… porque me costó quitarle el olor a fritanga a la cazadora varios días…
¿Quieres leer más sobre la tendencia que lo está empezando a petar? Échale un vistazo a este post.
